
Más que fin de semana ha sido un día y medio fugaces, pero había ganas desde que Pablo se
fue a vivir ahí y cogimos una buena oferta con
Ryanair desde Granada a
Standsted por 32 euros ida y vuelta, mas 21 del
autobús hasta la ciudad y regreso no está nada mal la verdad.
El viernes acabamos llegando a la casa que tienen
okupada en el barrio de
Brixton a las 3:00
am, justo para que
Anieska nos preparara, incluso teniendo que levantarse pronto, unos Filetes Polacos (supongo que este nombre era de coña) e irnos corriendo a la cama para levantarnos no muy tarde el día siguiente.
La casa es
increible la verdad, tres plantas (ellos están en la última), con tres habitaciones muy grandes,
salón, cocina y baño; con electricidad (sin necesidad de haberla pinchado), agua caliente e
internet a bastante velocidad cogido supongo del
Wireless de una Biblioteca Pública que está al lado. Todo amueblado gracias a la amabilidad de los Ingleses al tirar mil historias que funcionan y están perfectamente.

Volviendo de nuevo a nuestro
planning el sábado por la mañana compramos un pase del día para la zona 1 y 2 del metro por 7,5 Euros y marchamos a
Candem Road a ver la multitud de tiendas de todo tipo de cosas que hay por la zona y a tomarnos unas pintas de cerveza. Más tarde acudimos a hacer el turista y hacernos unas fotos con el
Big Ben y a dar una vuelta por la zona del
Soho y comer en un
buffet Tailandes vegetariano.
Nuestro destino final, ir a un concierto de
Hadouken, pero se nos tuercen las cosas y acabamos intentando colarnos en el
Wireless Festival, un festival que se realiza en
Hyde Park, pero tras dar unas cuantas vueltas desistimos debido a la
increible seguridad del recinto y volvemos a retomar el mano a mano con las pintas de
Candem Road.
Día siguiente poca cosa, una visita al Museo de Ciencias Naturales, unas
latillas de cerveza 9 grados y vuelta a Granada a las 18.