Principalmente y lo peor de nuestra Delhi-experiencia a sido la gente, comenzando por lo desagradable que es todo el mundo aquí, ya sea el de la tienda que te intenta vender lo que sea, el del taxi, el del rickshaw, el de la estación de tren, el del hotel, el del cibercafe, el de la pastelería, el del restaurante, etc.., ya no era sólo que intentaran engañarte constantemente incluso indicándote mal si les preguntabas una dirección, era lo antipáticos y maleducados que podían ser al dirigirte a ti, aunque los principales interesados en ser agradables para venderte algo son ellos. No deben de dar mucha importancia a una pequeña sonrisa hipócrita en su cara (he visto como su forma de ser cambia cuando la persona es de ahí, así que creo poder llegar a suponer que es una animadversión hacia el turista).

Bueno, pasemos a lo descuidados que son en todo, es una de las ciudades mas sucias y asquerosas que he visto nunca, las bolsas de basura se amontonan en los tejados y las esquinas, los charcos de meados, aceites y mierdas de vaca por doquier y las hogueras hechas con cualquier cosa (plásticos, gomas) cuando se acerca la noche hacen mas irrespirable un aire que ya de por si es difícil digerir (tienen papel y cartón por todos lados pero les trae sin cuidado). Este descuido por cualquier mínima higiene se ve extendido a la comida, nosotros somos bastante aficionados como hemos reseñado con anterioridad a los puestos callejeros, pero aquí eso puede ser un suicidio, la mierda en utensilios y manos junto con los aceites apestando a decimonoveno uso son buenas razones para ello, aunque lo mejor de todo es que no creáis que estáis a salvo de una buena indigestión por ir a un restaurante con buen aspecto, el poco afán en la preparación de cualquier alimento se ve aquí aliñado con una materia prima realmente deprimente.
De los Hoteles o Guest Houses no os esperéis gran cosa a no ser que paguéis una buena cantidad de rupias (esto tampoco os asegura al parecer una correcta higiene/limpieza), el suelo os lo vais a encontrar sucio, junto con las sabanas pegajosas y unas mantas que es mejor no sacudir mucho, las paredes llenas de manchas y un aire acondicionado y calentador de agua caliente totalmente oxidados. Lo mejor de todo es que si os encontráis solo con esto debéis daros con un canto en los dientes según asegura la gente y cuenta la Lonely Planet, ya que podrías perfectamente compartir vuestra habitación con una familia de ratas y/o cucarachas. Un consejo antes de nada, estudiaros bien todas las normas del hotel al entrar, ya que aqui tienen algunas surrealistas diseñadas para sacar el dinero a los incautos turistas.CONTINUARA......